Cuando una página web corporativa empieza a quedarse desfasada, lenta o deja de generar ventas, surge la gran pregunta: ¿Intentamos arreglar lo que tenemos o es mejor construir una web totalmente nueva desde los cimientos?
Intentar reparar una estructura técnica viciada suele costar más horas de trabajo que empezar con un lienzo limpio.
1. Cuándo conviene reconstruir desde cero
Indicadores para reconstruir desde cero
- La web tiene más de 3 años y está llena de plugins obsoletos: Intentar limpiar un WordPress sobrecargado lleva más tiempo que maquetar código semántico limpio.
- La puntuación móvil en Google PageSpeed es inferior a 50: Los problemas de arquitectura no se solucionan con parches superficiales.
- El diseño no se adapta correctamente a las pantallas de móviles modernos.
- Has cambiado el enfoque o los servicios principales de tu negocio.

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2. Cuándo tiene sentido solo rediseñar parcialmente
Solo vale la pena hacer un rediseño cosmético menor si la base técnica ya es ultrarrápida, el código es limpio y únicamente necesitas actualizar algunos textos, fotografías o colores de la marca.